Malvinas Argentinas

Peligro latente en el arroyo Darragueira

Por Natalia Biazzini

En la escuela primaria se enseña que el acceso al agua potable es un derecho básico, pero la realidad demuestra que se trata de un beneficio para pocos. Malviticias se reunió con los vecinos del arroyo Darragueira para relatar el padecimiento y la angustia que viven: en el siglo 21 y a treinta kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires por la ineficiencia y desidia de las autoridades municipales al menos dos niños padecen altos niveles de plomo en su sangre; las intensas lluvias inundan de vereda a vereda y complican algo tan simple como salir de la casa. Pero lo que sí entra es el agua infectada. Las ratas disfrutan de un festín por lo que el riesgo a enfermedades es permanente y para beber agua no contaminada hay que comprarla, pero no todos pueden.
Cansados de exigir solución a las autoridades correspondientes y sin respuesta satisfactoria, un grupo de residentes se decidió por el camino judicial y se instruyó en la temática del medio ambiente. Así, luego de preparación a conciencia y organización, se creó Vecinos del Arroyo Darragueira (VAD), un movimiento que reúne en diversos encuentros a más de 200 habitantes preocupados y ocupados por sus condiciones de vida. Los representantes de VAD, Miguel Paredes y la doctora Eliana Zarria, disertaron en el primer Encuentro Ambientalista Nacional, también intervinieron en el 2° Encuentro del Espacio de Intercuencas RRR (Riachuelo – Reconquista – Río de la Plata) y en el Encuentro de la Cuenca del Reconquista gestionado en la Universidad General Sarmiento. Con estas participaciones, la creación de un weblog informativo y su lucha constante creció un fenómeno que hoy es reconocido y aplaudido por otras organizaciones medioambientales. Pero lo más importante es que por primera vez se logró movilizar a los políticos, que siempre habían desoído las necesidades primordiales y colocó en agenda la problemática. VAD es apoyado por la Fundación Allpa y consiguió la ejecución de trabajos paliativos en calles y veredas; que fábricas dejen de contaminar el arroyo con sustancias tóxicas; que el barrio cerrado San Jorge tape las ventanitas de sus muros por donde brotaba el agua que contribuía a inundar la zona, pero aún pugnan para que no expulse sus residuos cloacales al arroyo.
Por un pedido del juez de la causa que iniciaron los vecinos y como gesto de buena voluntad, VAD trabaja en concienciar a la sociedad en la temática medioambiental, expone en coloquios de instituciones educativas y afirma que no se trata de política partidaria, sino, como expresó el educador Paulo Freire, del sentido político entendido como todo aquello que tiene que ver con la organización de la polis y que incide en la vida de todos los ciudadanos. Queda claro. El reclamo vecinal no es reciente. A principios de los años ´90 dos adolescentes se ahogaron una madrugada lluviosa porque pisaron en el lugar equivocado y no alcanzaron el puente precario que se había montado. Para que la historia no se repita el objetivo principal es la construcción del entubamiento del arroyo, cloacas, planta depuradora para la red de agua potable; las promesas del Gobierno están vigentes, sobre todo en tiempos electorales, pero lo cierto es que el acceso al preciado bien está impedido para más de cinco millones de ciudadanos en el Conurbano Bonaerense desde siempre ●•

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