San Miguel

Rafael Velazco: «La pandemia deja visto las desigualdades sociales»

El cura Rafael Velazco SJ habló sobre las necesidades de alimentos y de falta de trabajo en los barrios de San Miguel.

El cura Rafael Velazco SJ de Trujui relató la situación en los barrios en épocas de Covid -19. En una entrevista con Diario PH, Velazco también habló sobre celebrar la misa a través de internet. «Si en este momento es contraproducente por la reproducción del virus, habrá que esperar», afirmó.

 

-¿Cómo está viendo la cuarentena en los barrios de Trujui, en la región de San Miguel?
-Veo que la gente intenta guardar la cuarentena dentro de lo que puede. Sale a la mañana a hacer las compras y por las tardes se queda en su casa. Por otro lado, veo mucha necesidad de alimentos y de poder trabajar. La situación está muy complicada. En este último tiempo han proliferado las ollas populares. Nosotros estamos repartiendo alimentos a través de un programa que se llama Seamos Uno, en el Gran Buenos Aires y en Capital. Pero sí, se ve mucho la necesidad de comida, de gente que por ahí antes no se arrimaba a Cáritas o a los lugares donde se daba ayuda y ahora sí porque está mal, necesita comer. Eso lo veo con preocupación. También está la gente que tenía trabajo informal y lo han perdido. También hay personas que estaban bajo relación de dependencia, como el servicio doméstico y no les pagan como deberían. La pandemia deja visto las desigualdades sociales que estaban antes. Muchos de los que están en mejor condición, en algunos casos sí hay solidaridad con los más necesitados, pero en otros piensan más en ellos mismos que en la situación de los que la están pasando mal.

-¿Y el rol del Estado como tendría que ser con aquellos que se hacen los vivos?

-Es complicadísima la situación. El Estado está haciendo lo que puede con las personas que están llegando al margen. Hay un grupo de personas al que el Estado no llega o llega más o menos, que son los cuentapropistas. A nivel de los trabajadores se están patrocinando algunos acuerdos; ahí me parece que el Estado está más presente, cuando sostiene que no es momento de despedir gente ni de dejar de pagar. Creo que el Estado nacional está haciendo un esfuerzo enorme. Una de las grandes cosas de esta coyuntura es que los Estados nacional, provinciales y municipales están tratando de trabajar juntos para paliar la crisis.

-¿Cómo ve el rol del Estado municipal de San Miguel en los barrios?

-Yo veo presencia del Estado municipal, han estado recorriendo. Incluso me lo he encontrado al intendente recorriendo y preocupado por la situación. Cuando nosotros hemos ido a repartir las cajas de alimentos nos encontramos con gente de la Municipalidad entregando bolsones de alimentos. Dada la magnitud, todo parece poco, pero me parece que están tratando de ocuparse y estar presente. También tienen un sistema de llamadas a adultos mayores con voluntarios para cobrar o hacerles las compras. Eso es una cosa buena, pero no sé hasta qué punto llega a los barrios más empobrecidos.

-Además Trujui limita con Moreno, son barrios muy humildes y necesitan mucha presencia del Estado. 

-Sí, otra cosa que me hubiera parecido buena pero creo que depende más del Estado provincial es la apertura de escuelas para poder comer. Eso me parece mejor que las ollas populares o la entrega de viandas. Tenemos una comunidad nueva en Quilmes, una de las parroquias abarca cuatro asentamientos y el Ejército cocina y reparte viandas. Quizás acá eso no se ha visto porque la necesidad no es tan acuciante como en otros lados.

-Lo que sucede en las escuelas es que preparan bolsones de comida y los reparten a las familias que ya estaban inscriptas en el comedor. 

-Claro, y que pudieran trabajar sería lo mejor. Hay intentos de paliar la crisis.

-A las 19 suele celebrar misa, ¿cómo es la relación con los feligreses?

-Es muy interesante, porque la misa aquí sale por la radio y la sigue muchísima gente, más que cuando es presencial, en días de semana hay 200 personas. Hay un incremento de presencia virtual en lo religioso. En la cuarentena empecé con una serie de videos de cinco minutos con la palabra de Dios. Y las reproducciones llegan a 1500, un montón. Me llama mucho la atención. Es gente de la zona y que interactua también. Es una rutina positiva. La novena de la Virgen de Luján la están haciendo por internet y también la Capilla de Mitre tiene mucho movimiento. Aparece la creatividad. Para Pascuas, los jóvenes hicieron la celebración a través de internet. Creo que tiene que ver con la angustia, que hay más tiempo y se arma una rutina.

-La Conferencia Episcopal Argentina le pidió al Gobierno volver a celebrar misa en forma presencial. 

-La Conferencia Episcopal responde a pedidos de mucha gente; por internet uno no puede comulgar. Lo religioso ayuda mucho a que la gente pueda sobrellevar esto que ya es muy duro de por sí, pero lo primero es la salud. Si en este momento es contraproducente por la reproducción del virus, habrá que esperar. No hay que apurarse a hacer algo que pueda ser contraproducente para la misma gente.

 

 

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