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Quien quiera oír que oiga

«El peronismo es cuando el pueblo se moviliza», con esa frase se podría resumir la nota del concejal del Frente para la Victoria Ariel Fernández. En estos días marcados por la agenda del Partido Judicial, Fernández habla de peronismo, de Néstor y de Cristina. La nota se titula con la frase de una canción de 1984, un llamado a la memoria de Lito Nebbia.

Quien quiera oír que oiga

Por Ariel Fernández,

Cuando era un niño, 4 o 5 años disfrutaba de una ceremonia que no comprendía en profundidad. Mi viejo ponía un disco en el combinado, la tapa era oscura y se divisaba la silueta del rostro de una mujer. Empezaban los acordes y aunque parezca mentira, ser hijo de un melómano, fanático de Lito Nebbia, nos permitía distinguir en pocos compases y aun sin oír su voz, que se trataba de él. El disco comenzaba, el ruido hermoso, los acordes dominantes y la voz de Lito, la frase que impregnaba todo y humedecía los ojos de mis viejos: “si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia, quien quiera oír que oiga” .

Silencio

De golpe, la voz lejana y saturada por millones de gritos de ella, hablando a sus descamisados, los ojos húmedos se transformaban en mares, mi vieja nos decía: «La que habla es Evita».

Los años pasaron, llegó la militancia, el compromiso, las horas de lectura, el escuchar los discursos, el comprender, el barrio, la leche, Néstor, Cristina,  y acá en nuestra tierra chica, el triunfo histórico de Leo.

Si la historia la escriben los que ganan….

Y de golpe el silencio, la derecha incompresiblemente en el gobierno, sin botas, con votos y un partido mediático-judicial inmenso, paquidérmico, construyendo una verdad a la medida de las necesidades de los poderosos de siempre.

Una y otra vez lo intentaron, hasta que lo lograron, para lograrlo se valieron de todos los medios que estaban a su alcance, para llegar construyeron una historia paralela, una ficción que resulto demasiado creíble.

Cuando el pueblo pierde la pluma sagrada y deja de escribir la historia, su propia historia, reaparecen los dueños de todas las cosas, prestos a construir un relato funesto de la experiencia peronista, a destruir cada resquicio de construcción colectiva. De golpe esa canción vuelve y resuena y la puta que duele.

… eso quiere decir que hay otra historia

La verdadera historia no está en libros, y tal vez no llegue jamás a estarlo. No se cuenta en los grandes medios y es desoída por los anquilosados jueces. Esta noche, hace un ratito, llegó a Buenos Aires, Cristina. Simplemente llegó. Y todo se detuvo un instante para tomar un ritmo indescriptible.

Cristina cuando llegó a Buenos Aires
Cristina cuando llegó a Buenos Aires

No hace falta mucho para entender que el peronismo es cuando el pueblo se moviliza, actúa como una masa indómita y toma las calles por asalto. Cuando el peronismo se encierra en palacios, bares, recintos se aburguesa, así de simple.

Quien quiera oír que oiga.

El movimiento nacional tiene una conducción indiscutida, se acabaron las dudas para los que tienen ganas de escuchar la voz de las mayorías, lo demás es otra cosa, el PJ es otra cosa, el movimiento es una fuerza viva que no entiende de limites ni estructuras.

Los enemigos del pueblo, esos que se maquillan, trastocan, se visten de pueblo para engañarnos, saben que la historia del pueblo se dice con gritos y silencios. Ellos son los que intentan inclinar la balanza hacia la nada, hacia el silencio, hacia el terror de no poder decir nada. Nosotros somos un grito inquebrantable que el 13 de abril demostrará nuevamente que el peronismo ES, siempre y cuando grite, cante, baile y se movilice, el peronismo es tal cuando está en la calle.

No la están citando a Cristina, ese es el flaco chamuyo, nos están citando a todos, no quieren ver presa a la ex presidenta, quieren borrar de cuajo un pedazo de nuestra historia.

El 13 volveremos a ser ,una vez mas, el hecho maldito….

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