San Miguel

La Porta sobre las desigualdades en Bella Vista: «Hay que definir prioridades»

El dirigente y concejal Franco La Porta habló sobre desigualdades en Bella Vista y la importancia de definir prioridades cuando se gobierna. También analizó la salud y seguridad en San Miguel y advirtió que hay que trabajar para la pospandemia.

«Me llamaron vecinos muy preocupados por los inconvenientes que tiene ese barrio, que son muchos», contó el concejal Franco La Porta del Frente de Todos a Diario PH sobre la manifestación días pasados en Parque La Luz, localidad de Bella Vista.

«Tenían una carencia de servicios de energía eléctrica y sabemos todas las complicaciones que significa, sobre todo, en temporada invernal y en pandemia. Me llama mucho la atención lo que pasa en ese barrio, que está muy postergado de políticas públicas desde hace mucho tiempo. El año pasado y el año anterior, el Municipio venía presupuestando muchas partidas de recursos para obras de infraestructura básica, que prácticamente no se llevaron adelante».

«Lo tratamos días atrás en la rendición de cuentas, donde para el año 2019 tenían presupuestado en ese barrio específicamente más de 156 millones de pesos (a valor de 2019) y estaban distribuidos en cuatro grandes líneas: alumbrado público; tendido de red eléctrica; abastecimiento de agua, desagües pluviales; y el último con la red peatonal y espacios públicos. O sea, cuatro áreas de infraestructura básica barrial. El problema de la energía eléctrica viene de hace mucho tiempo, paradójicamente se llama Parque La Luz».

«En la última sesión el Municipio aprobó la posibilidad de comprarle un espacio a un vecino por 25 mil dólares, más hacer una obra de una rotonda (Flaubert e Irusta) pero a quince cuadras de ahí tiene una carencia de infraestructura enorme. Creo que va a coincidir la inmensa mayoría, antes de hacer eso hay que resolver los problemas que hay a cuadras de ahí, que son muchísimos».

«El año pasado, con este enorme presupuesto que tenía, prácticamente no se ejecutó. Se ejecutó menos del 2%».

-¿Por qué no se ejecutó?

-Es la misma pregunta que nosotros hicimos cuando planteamos la discusión de la rendición. El que tiene que dar la explicación es el Ejecutivo municipal. Sin embargo, se han ejecutado otras obras en otros lugares como también se hicieron inversiones financieras con un montón de recursos de convenios. El problema es definir el orden de prioridades.

Uno, cuando gobierna le gustaría hacer todo, pero lamentablemente no se puede; pero sí definir las prioridades para que la gente no termine sufriendo situaciones que podrían evitarse.

Parque La Luz está postergado igual que otros barrios de Bella Vista, como San Ambrosio, Obligado y Barrufaldi. Más allá que en otras localidades también hay problemas.

-En otros municipios, los funcionarios del Ejecutivo informan a la oposición en las sesiones de rendiciones de cuenta. Eso no sucede en San Miguel. 

-Nosotros hicimos pedidos de informe, en algunos casos se han aprobado pero nunca los responden. Hay un error conceptual en términos del desarrollo de la gestión pública que tiene que ver con que los que gobiernan piensan que pueden hacer cualquier cosa todo el tiempo de cualquier manera. Y ni siquiera están con predisposición de escuchar alguna propuesta diferente. Es una contradicción: de un lado el country Buenos Aires Golf y a pocas cuadras un barrio de una carencia enorme. No es justo vivir en una sociedad donde haya tantas desigualdades. Me preocupan mucho los vecinos, porque ya venían con muchos reclamos y respuestas que no aparecen. Por supuesto que el corte no es el mejor mecanismo, porque de alguna manera entorpecen el tránsito de otros. Pero si no lo hacen, no los escuchan.

-Es la manera que tienen para visibilizar su problemática.  La empresa Edenor también tiene una responsabilidad en los cortes de energía. 

-Edenor también tiene responsabilidad porque es el prestador del servicio y dentro de la prestación tiene que estar permanentemente en la mejora de la infraestructura. Pero hay una responsabilidad compartida, porque las obras y la ampliación también es responsabilidad de quienes gobiernan. Y en el caso puntual de San Miguel, el Municipio debe ser la voz que defienda a los vecinos; que debe bregar por mejorar no solamente la infraestructura en términos de lo que le compete presupuestariamente, que en este caso sí lo tenía, sino también de controlar. El Municipio debería exigirle a Edenor la implementación de esa central eléctrica que viene anunciando hace muchos años. Hay que hacer un tendido de red y cables nuevos, hay que hacer una infraestructura de locación de postes de luminaria pública nueva, porque lamentablemente o no están o las que están tienen un deterioro enorme por el paso de los años. En muchos casos hay una infraestructura muy informal que han hecho los vecinos cuando se fueron instalando en el lugar. Pero tiene que haber una injerencia de la autoridad pública.

-Cambiando de tema, ¿cómo está viendo el tema de los profesionales de la salud en San Miguel?

-Con mucha preocupación y me gustaría evidenciar dos cosas. Primero, el Municipio está en infraestructura sanitaria un poco mejor de lo que hubiese estado cuatro años atrás. Es así en función de muchas manifestaciones políticas, de reclamos al sistema sanitario de San Miguel, que yo he dicho en muchas oportunidades que era muy malo. Sigue siendo malo, pero en los últimos años ha mejorado con el Hospital Santa María, con la ampliación del Hospital San Miguel Arcángel, con las mejoras edilicias en los centros de atención en los barrios. Pero no es suficiente.

En caso de la pandemia, he recibido muchos reclamos de dos sectores muy marcados: de personal vinculado a la salud pública, llámese enfermeros, médicos, personal de maestranza o de vigilancia. La queja es que no han tenido los suficientes materiales de protección. Ahí hay que ajustar un poco las clavijas para cuidar a nuestra gente, porque muchos de los que se están enfermando son los sectores de la salud.

Por otro lado, hay reclamos permanentes en los barrios de gente que tiene algún tipo de síntoma, que intuye que puede ser coronavirus. Hay muchos reclamos en términos de asistencia, en parte se está haciendo. También quiero decir que las veces que yo he hablado con el secretario de Salud (Diego Lambert), me ha respondido satisfactoriamente. Han ido a esos lugares a hacer hisopados o a aislar a la gente o trasladar a alguno de los lugares que tiene el Municipio. Ahí veo un compromiso diferente.

-Ustedes planteaban un comité de crisis…

-Lo que nosotros planteábamos era armar un comité de discusión un poco más amplio, para tratar de evitar este tipo de inconvenientes. Eso nos permitiría tener una información más acabada de todo San Miguel y acudir en prevención. Más allá de colaborar pasándoles información (que nos llega todo el tiempo) y reitero: he encontrado un eco positivo en términos de la atención, pero no termina siendo suficiente.

– En Argentina en general y en San Miguel en particular, estamos bastante peor que dos meses atrás, en términos de fallecidos, de contagiados, de saturación y estrés. Cuando planteamos el comité fue para ayudar a minimizar todo eso. No se entendió que era así y decidimos colaborar desde otro lugar. Pongo en valor algunas cosas que han mejorado y de forma personal, porque cuando paso un pedido es atendido, ¿pero cuántos no tienen esa posibilidad? Muchísimos, por eso la idea era hacer un esquema mucho más institucional para atender más ampliamente. Las decisiones políticas son siempre de los que gobiernan. Nos pusimos desde un primer momento a disposición para colaborar. Me hubiese gustado que la potencialidad nuestra, que puede ser inferior a la que tiene el Municipio en términos de capacidad de dar respuesta, en el buen sentido nos hubiesen utilizado para poder llegar a muchos más vecinos y de una manera más rápida y con mucha más anticipación a lo que se está llegando.

-Y pensando también en lo que viene luego, en la pospandemia. 

-Hay que resolver tres cuestiones: seguir fortaleciendo el sistema de salud pública; tener un programa de desarrollo humano, la asistencia social hay que hacerla, porque va a haber un empobrecimiento de nuestra comunidad muy grande; y el tercero es encontrar una canalización de respuesta para que la situación económica de nuestra comunidad (comercio, industria, emprendedores, profesionales independientes, actividades en forma autónoma) puedan mantenerse en pie. Se requiere una política pública que tenga tres lineamentos claros.

-Primero, el tributario, tenemos que reformar el sistema tributario de San Miguel, porque así no se puede sostener. Los que fueron beneficiados en la pandemia, porque hay sectores que fueron beneficiados como puede ser el sistema financiero, tienen que tributar más. Sectores que pudieron seguir vendiendo como rubros esenciales, tal vez puedan seguir tributando de la misma manera. Pero hay otros sectores como indumentaria, textiles, bazares, bares y lugares de esparcimiento no están en condiciones de tributar, eso requiere una reforma.

El segundo lineamiento tiene que ver con ayuda a la economía local de diferentes tipos: implementación de obra pública municipal; aprovechar la obra pública provincial y nacional y eso generaría mano de obra local; analizar cada uno de los nichos de la economía local y canalizar financiamiento y promoción para potenciar su comercialización.

En algún momento la pandemia va a mermar, el aislamiento se va a levantar y la realidad va a ser más dificultosa de lo que fue desde mediados de marzo para atrás

-¿Cómo observa el tema de la seguridad en San Miguel?

-Hace pocas semanas vivimos un hecho muy cerca de mi casa, a dos cuadras. A una familia la tuvieron maniatada una hora durante la madrugada y robándole todo lo que pudieron. Se incrementaron los hechos de inseguridad en general y en particular en San Miguel. Con todo el sector comercial e industrial al estar no estar generando nada, se está volcando a la gente a una mayor vulnerabilidad. Lamentablemente, en muchos casos la desesperación llega a que mucha gente termine volcada en una situación no esperada. No estoy diciendo que la pobreza genere mayor inseguridad, sino que la situación social que estamos viviendo genera un nivel de desesperación donde se ha visto que se incrementa el delito. Se está viendo en todos los lugares. Es multicausal y hay que encontrarle solución. La ayuda de las políticas del gobierno nacional y provincial son muy valoradas, pero todos sabemos que no alcanza. Pensemos en el que está aislado, no podés salir a trabajar, con imposibilidades de resolver las necesidades de tu familia, con la enorme frustración de no poder hacer nada, con la tremenda incertidumbre de que cuando se levante la cuarentena no tengas trabajo …  eso va a desencadenar en conflictividad social y en algunos casos en incremento de problemas de seguridad.

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