PHProvincia

La historia del «buho» bebé encontrado en la Universidad de Los Polvorines

Un mensaje privado a través de Facebook sacó de la rutina al personal de la Reserva Natural Urbana El Corredor, de Bella Vista. Un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) había encontrado, antes de entrar a una de las aulas, lo que a priori parecía un búho bebé gravemente herido. Se movía con mucha dificultad y decidieron pedir ayuda a especialistas. Fue así que contactaron a los cuidadores del espacio verde junto al Río Reconquista que depende de la Dirección de Medio Ambiente de San Miguel.

«Muchos de los animales que nos llegan es vía redes sociales. A la pequeña ave la encontraron adentro de la universidad un sábado, en una veredita. Les pedí a los chicos si se podían acercar hasta la estación Bella Vista y ahí los espero Alan Blanco, el otro guardaparques, con una cajita», contó Juan Manuel Boudouve, uno de los trabajadores de la reserva al diario Clarín.

El animal era un pichón de caburé chico, una subespecie autóctona similar a la lechuza o el búho. Lastimado, con las plumas desordenadas y las alas en alto, fue examinado por Alan y Juan.

Alan Blanco, guardaparques de la Reserva de Bella Vista, tuvo al ave en su casa, le dio calor y la alimentó antes de llevarla a la granja de Malvinas.

Alan Blanco, guardaparques de la Reserva de Bella Vista, tuvo al ave en su casa, le dio calor y la alimentó antes de llevarla a la granja de Malvinas.

«Nos contactamos con la granja educativa Yku Huasi, de Pablo Nogués. Primero Alan le dio calor, alimento y todos los cuidados que le indicaron. Yo no podía hacerlo porque ya tengo unas comadrejas… soy todo un papá luchón», explicó entre risas Boudouve al diario Clarín.

El animal quedó alojado en Yku Huasi, donde ahora tienen el objetivo de recuperarlo, enseñarle a volar y cazar y luego liberarlo.

«Nosotros no contamos con guardafaunas ni equipos de rescate, tampoco servicio de rehabilitación para animales salvajes ni jaulas para transportarlos. Tomamos el compromiso personal y los protegemos en nuestras casas porque le ponemos muchísima pasión a lo que hacemos. Todo es a pulmón, artesanal», apunta Alejandro Hillar, coordinador de la Reserva Natural Urbana El Corredor. Y cierra: «Cada vez que aparece un animal herido, nos da la pauta de que escasean los espacios verdes en la ciudad y también de la importancia que tendrá nuestro espacio ya que será refugio para las especies».

Fuente: Diario Clarín. 

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba