Nación

El fuerte relato de una testigo de la explosión en Bar Zar Burgers de San Miguel

En un testimonio que fue entregado este lunes a la fiscal de la causa que investiga el hecho donde murió Lucía Costa, una joven señaló la actitud de uno de los dueños del bar y de una mesera.

“Tranquila mamita, está todo controlado”, respondió Carlos Oliverio, el dueño de Bar Zar Burgers & Beers de San Miguel, a Oriana Benzo, instantes después de la explosión que le costó la vida a Lucía Costa, cuando la joven le pidió que ayudara a los heridos que aún permanecían dentro del local. Se trata del relato de una testigo que declaró el lunes frente a la fiscal del caso, Tamara Vaisman, de la UFI 4 de Delitos Culposos. En tanto, la mamá de Lucía, Lorena Osores*, pide a las personas que estuvieron esa noche en el bar que se contacten con ella para declarar ante la Justicia. 

Diario PH tuvo acceso -con permiso de la testigo- al relato de una de las testigos de la causa que investiga la justicia por la muerte de Lucía Costa. En su testimonio, Benzo señaló lo que se vivió dentro del bar Zar -Paunero 1189- el pasado 9 de octubre, en los momentos posteriores a la explosión.

“Me llamo Oriana. Estuve en Zar. Quería contar mi situación, lo que pasé en el lugar. La verdad es que fue muy feo y quería contarlo para que lo hagamos público y que se pueda hacer justicia por todos los chicos”, comenzó su relato Oriana. 

Tras detallar como encontró una vía de escape luego de la explosión, Oriana logró salir hacia la vereda del bar donde, relató, se hallaba Oliverio: “Salgo corriendo para afuera y un hombre canoso que era el supuesto dueño me dice, ‘tranquila mamita, está todo controlado’. Yo le digo: ‘No está controlado. Hay gente que se está quemando. Por favor andá a ayudarlos’”. 

“Yo pude salir sin ninguna quemadura porque reaccioné. Yo creo que si no reaccionaba no nos íbamos a poder escapar”, contó Oriana. 

“Después de que pasa eso, le digo nuevamente al supuesto dueño si podía ir a ayudar y que mire como estaban los chicos. Me dice: ‘tranquila mamita, yo tengo a mi mujer quebrada’, como burlándose de la situación”, continuó la joven testigo y agregó: “Estaban muy tranquilos ellos”. 

En su declaración testimonial, Oriana señaló que, luego de reencontrarse con su novio en la vereda del local, quien tenía quemaduras en la zona de la nuca, volvió a ingresar al bar a buscar sus pertencias. Al salir por segunda vez, una nueva actitud de Oliverio y, esta vez, de una “mesera” sorprendió a la joven. 

“Cuando salimos afuera, le digo al hombre este si le podía dar un poquito de agua a mi novio porque le dolía mucho la nuca y todos los chicos que estaban ahí estaban todos en cuero”, relató.

“Voy a pedirle un vaso de agua a la mesera y me dice:  ‘traeme el vaso mamita’. ‘¿Me estás cargando que me vas a pedir el vaso?’. Osea, me pidió el vaso mientras estaban todos los chicos quemados”, señaló y agregó: “El dueño, mientras yo peleaba con la mesera, estaba juntando los vasos de la mesa. Imagínense lo que tenían en mente esas personas. Vieron quemándose a todos los chicos y no hicieron nada. Un desastre”. 

“Lo único que queremos es que se haga justicia y que podamos llegar lejos con esto porque la verdad es que el trauma y la situación que vivimos no nos lo va a sacar nadie”, cerró Oriana. 

La causa tiene cuatro imputados y el reclamo de Lorena, la madre de Lucía, apunta a la lentitud con la que se presentan los informes de organismos públicos solicitados por la fiscal titular de la UFI N° 4 de San Martín, Vaisman, quien instruye la causa. El próximo martes 10 de noviembre a las 17, cuando se cumpla un mes del hecho, familiares, amigas y amigos volvieron a convocar a una concentración en la Plaza de San Miguel para pedir Justicia por Lucía.

*Pueden comunicarse con Lorena Osores al 11 3381-0222.

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