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Bonaldi: «Desde el comienzo de la cuarentena estamos abocados a asistir a los que más lo necesitan»

Lo afirmó el vicerrector en ejercicio del rectorado de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), Pablo Bonaldi. Habló del fondo solidario que se aprobó días atrás en el consejo superior, de la relación con las intendencias de la región y del calendario académico para el próximo semestre.

Los días del vicerrector en ejercicio del rectorado de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Pablo Bonaldi, se dividen en los que trabaja desde su casa, jornadas que comienzan temprano por la mañana y terminan tarde con reuniones de zoom con distintos actores de la comunidad universitaria. Luego están los días que concurre a la universidad y recorre las obras que se están llevando adelante en el campus y mantiene reuniones con su gabinete.

Desde que la rectora Gabriela Diker asumió como secretaria de Evaluación e Información Educativa en el Ministerio de Educación de la Nación, Bonaldi la reemplazó. Días atrás se aprobó en el consejo superior un fondo solidario para brindar asistencia a organizaciones sociales del territorio.

En una entrevista telefónica con Diario PH, Bonaldi brindó detalles de la iniciativa, habló sobre la relación con las intendencias de Malvinas Argentinas y San Miguel y destacó la preocupación por la asistencia alimentaria.

-¿De qué se trata el fondo solidario aprobado días atrás en el consejo superior de la universidad?

-Desde que comenzó la cuarentena venimos siguiendo muy de cerca la situación en el territorio cercano a la universidad, con mucha preocupación porque sabíamos de la gravedad de la crisis social que nos había dejado el gobierno anterior. Una situación que ya era muy crítica, la cuarentena vino a complicar aún más.

Se habían hecho ya distintos pedidos de colaboración a través de las organizaciones sindicales y sociales cercanas a la universidad. Éste no es más que un fondo que se suma a los existentes. Tiene la particularidad que se va a conformar fundamentalmente con aportes voluntarios de los trabajadores y colaboraciones o donaciones que quieran hacer otros miembros de la comunidad universitaria o inclusive empresas de la región.

Es un fondo para la compra de alimentos y algunos insumos muy básicos, que se van a dar a las organizaciones sociales del territorio.

La universidad tiene en funcionamiento desde hace varios años un consejo social, en el cual participan muchas organizaciones sociales del territorio, que realizan ollas populares. Y nos parece importante con este fondo ayudar a esa tarea.

-¿Cómo será el mecanismo de donación al fondo?

-Queríamos que fuera una dinámica muy sencilla, porque a veces hay una voluntad de colaborar pero el trabajo de tener que ir a hacer la transferencia es un poco más complejo. Hay una aplicación que utilizamos en la universidad para hacer un conjunto de actividades y de trámites que se llama UNGS Activa, se completa un formulario muy rápidamente y de ese modo los trabajadores están haciendo un aporte del 1% de su salario durante tres meses, pueden elegir un mes también. La idea es que durante los meses de julio, agosto y septiembre se esté conformando ese fondo. También pueden hacerse transferencia por los mecanismos habituales [ver pie de la nota].

-La UNGS se caracteriza por pasar cada decisión, cada gasto por el Consejo Superior. ¿Esa cuestión no complejiza en un tiempo de pandemia, cuando las decisiones podrían ser más dinámicas?

-La pregunta es interesante porque es una pregunta que nosotros mismos nos hacíamos. Como vos señalabas la UNGS tiende a procesar institucionalmente la mayor parte de sus decisiones, todas las que tienen que ver con el presupuesto propio de la universidad. Las decisiones más importantes pasan por el consejo superior. Uno podría creer que eso complejiza los tiempos. Yo creo que no tendría por qué ser así. Y al mismo tiempo nos parecía muy importante que quede claro para todos los actores de la comunidad y de la propia universidad que ésta no era una iniciativa solo de la gestión o de quienes circunstancialmente nos toca ser autoridad de la universidad. Lo cierto es que el pedido de creación de este fondo es una iniciativa de muchos trabajadores docentes y no docentes de la universidad, que nos venían preguntando sobre la posibilidad de donar parte de sus salarios.

Es la universidad toda la que considera que es necesario crear este fondo. No es circunstancialmente tal o cual autoridad, sino que es el conjunto de la comunidad. Pablo Bonaldi

 

Entonces el propósito de pasarlo por el consejo superior no era simplemente una instancia administrativa sino que para nosotros tiene todo un contenido político. Es decir, es la universidad toda la que considera que es necesario crear este fondo. No es circunstancialmente tal o cual autoridad, sino que es el conjunto de la comunidad. Y el conjunto de la comunidad universitaria en la institución de cogobierno se expresa en el consejo superior. No creemos que esto demore de ningún modo. Tiene las características de algo que se realiza institucionalmente.

Y ahí yo señalo otro aspecto que me parece importante y también lo endilgo a tu pregunta. La universidad, a diferencia de otros fondos que se pudieron constituir, lo hará a partir de los procedimientos de compra habituales que tiene una institución pública. Eso también alguien podría creer que dificulta o que vuelve más lento. Y nosotros sin embargo estamos convencidos de que en la medida que lo hacemos institucionalmente corresponde que esos procesos de compra de esos fondos se hagan con el máximo de transparencia y cumpliendo los procedimientos que la universidad utiliza regularmente para ejecutar los recursos.

-A propósito del vínculo de la universidad con el territorio, ¿se pensó abrir la universidad para hacer a ollas populares, por ejemplo?

-Sí, dejame decirte porque es algo importante y nosotros internamente hemos tratado de comunicar con mucho énfasis. La universidad está interviniendo sobre el territorio en este contexto de pandemia de muchas y muy diversas formas. Algunas que tienen que ver con las funciones sustantivas de la universidad. Desde el comienzo mismo de la cuarentena se realizaron relevamientos sobre las situaciones en los barrios; se comenzó a trabajar en proyectos de investigación, de transferencia sobre tema pandemia. A pesar de que han pasado pocos meses y cualquiera de las convocatorias tienen procesos burocráticas, ya hay cinco proyectos de distintas áreas y con miradas multidisciplinarias de la universidad. Son proyectos que apuntan a producir un conocimiento ligado a la pandemia y con un impacto sobre el territorio.

La universidad está interviniendo sobre el territorio en este contexto de pandemia de muchas y muy diversas formas. Pablo Bonaldi

 

-¿De qué se tratan esos proyectos?

-Algunos de los proyectos: para analizar el impacto de la pandemia en el mercado de trabajo, en el sistema de salud y en el sistema escolar. Hay un proyecto que es como una suerte de megaproyecto, se gestó en la UNGS pero se articuló con otras tres instituciones de ciencia y técnica, que tienen propósitos de analizar con una mirada multidimensional el impacto de la pandemia en los barrios del territorio. Además con un enfoque comparativo con otros puntos del país. Son proyectos que ponen en valor las potencialidades de nuestra universidad, que es una universidad de investigación con equipos que conocen el territorio. Quiero destacar que los días posteriores a que se haya establecido la cuarentena, el Instituto del Conurbano -sumándose a una iniciativa impulsada por el Ministerio de Ciencia y Técnica- realizaron un relevamiento muy exahustivo con referentes barriales para producir información sobre cómo se estaba viviendo la cuarentena en los barrios, qué dificultades se generaba, cómo era la relación con las fuerzas de seguridad. Un conjunto de aspectos en los cuales el Instituto del Conurbano hizo un rápido relevamiento con una información de mucho valor para las decisiones posteriores que se fueron tomando por parte de las autoridades nacionales sobre cómo avanzar en la cuarentena.

 

Desde el comienzo de la cuarentena estamos abocados a asistir a los que más lo necesitan.

 

Desde el mismo modo la universidad trabajó desarrollando un sitio, en un foro común para que especialistas de distintas partes del país pusieran en juego modelos matemáticos para analizar la evolución de la pandemia, o la propia producción de máscaras faciales a través de las impresoras 3D del Instituto de Industria que fueron repartidas a organizaciones sociales. Digo esto, señalando que nuestra principal preocupación en este contexto de pandemia fue la de decir: cómo podemos movilizar los muchos recursos con los que cuenta la universidad para tratar de intervenir y dar respuestas a algunas de las demandas del territorio. Y es cierto que una de las demandas más acuciantes es, sin dudas, la de alimentos. Ahí, el principal esfuerzo estuvo destinado a garantizar la situación de las familias y de los estudiantes que concurren a la escuela secundaria de la universidad, a la cual concurren 300 estudiantes que durante el día comen en la universidad. Una de las principales preocupaciones cuando se suspendieron todas las actividades presenciales fue cómo poder garantizar los alimentos necesarios o al menos una parte a esos pibes y pibas. Desde el comienzo de la cuarentena estamos abocados a asistir a los que más lo necesitan. El número de familias ha ido creciendo en estos tres meses de cuarentena y sabemos que esto es siempre insuficiente en un contexto social que se agrava con la prolongación de la cuarentena.

Nosotros hemos tenido mucho diálogo con el gobierno de Malvinas y nos hemos puesto a disposición de ellos. En realidad, el principal responsable, quien tiene a cargo garantizar esa situación alimentaria, porque es por donde se canalizan los recursos del gobierno nacional y provincial, es el municipio. Nosotros más que pensar en habilitar una olla popular, lo que hicimos fue ponernos en contacto con las autoridades del municipio y poner a disposición las instalaciones de la universidad.

Pablo Bonaldi | Foto: UNGS

-¿Cómo es ese diálogo con las intendencias de la región? Entiendo que recién dijo que había un buen diálogo con Malvinas. ¿Cómo es con San Miguel?

-Con San Miguel también el diálogo es bueno. Quizás no tan fluido, no con la misma frecuencia que la que tenemos con Malvinas. Sin ir más lejos, el próximo martes por la mañana me voy a estar reuniendo con el intendente de San Miguel a los efectos de comentarle una iniciativa de salud de la provincia de Buenos Aires, en la cual creemos que la universidad puede colaborar ayudando al seguimiento de las personas contagiadas o que tuvieron contactos estrechos con personas contagiadas; entre otras iniciativas que tenemos para conversar.

El diálogo con las autoridades locales es bueno y creemos que es parte de nuestra función como universidad pública ponernos a disposición, colaborar con los gobiernos locales.

-La pregunta tiene que ver con que no hace mucho con San Miguel hubo una situación de discrepancia.

-Las instituciones tienen a veces sus diferencias, a veces son diferencias políticas, a veces son de perspectivas. No las desconocemos, sabemos que están. No tenemos por qué pensar lo mismo sobre todos los temas, pero esas diferencias no implican de ningún modo ni una reticencia ni una negativa a colaborar y articular en aquellas cosas en que los poderes locales y la universidad estemos de acuerdo. Cuando sobre algún tema disentimos, ahí no encontramos una vía de colaboración; que tengamos alguna diferencia en algún ámbito no quiere decir que no podamos encontrar espacios de colaboración en otros.

-Respecto a los recursos presupuestarios que no se están utilizando como gastos de luz, gas, etc, ¿van a trasladarse al fondo solidario?

-En términos de recursos presupuestarios, dejame señalar que la situación de la universidad es muy crítica. Primero, porque el presupuesto universitario fue muy golpeado durante los cuatro años del gobierno de (Mauricio) Macri, quedó muy rezagado detrás de la inflación. A eso se suma que durante 2020 no se aprobó el presupuesto. Entonces, nosotros estamos funcionando con un presupuesto de prórroga que toma como referencia al presupuesto de 2019. Un presupuesto en el cual durante los años del gobierno de Macri, el presupuesto universitario no solo se había acotado muchísimo, sino que además dentro de las universidades, la Universidad de General Sarmiento había sido muy perjudicada en la distribución presupuestaria. Entre otras razones, porque nuestra universidad había mantenido una posición muy crítica sobre los efectos de las políticas económicas que estaba llevando adelante el anterior gobierno. Entonces, tenemos una situación presupuestaria muy exigua. Es el primer dato que hay que poner sobre la mesa. La universidad está recibiendo transferencias sobre la base de un presupuesto de hace dos años atrás. Y todos sabemos lo que ha sido el incremento de los costos; razón por la cual, que hoy no se estén ejecutando nuevas partidas o que haya un menor consumo eléctrico, no quiere decir que la universidad cuente con unos recursos que no se estén gastando. En todo caso, su déficit, el rojo es menor. Pero no es que hay una subutilización de recursos. Quiero dejar muy en claro que este fondo solidario no se conforma con recursos propios de la universidad, sino lo que hace es canalizar aportes de los trabajadores o de otros miembros de la comunidad universitaria o de empresas.

El presupuesto propio de la universidad está siendo reasignado, sí; pero para cubrir con aquellas cosas que tienen que ver con sostener las cosas básicas de la universidad y esto implica tener que hacer inversiones para sostener el dictado de clases de manera virtual o remota, poder pensar un conjunto de becas de materiales. La misma crisis social que vuelve necesaria la asistencia alimentaria es la crisis social, que impacta fuertemente sobre la posibilidad de los estudiantes de continuar con sus estudios. [VER NOTA APARTE]

Nosotros como autoridades de la universidad tenemos que poder garantizar esa situación teniendo en cuenta la conectividad de los estudiantes o becas de materiales, por ejemplo.

– Para cerrar, ¿qué información hay para los estudiantes sobre el próximo semestre?

-En un contexto donde todavía hay muchas incertidumbres, sabemos que el segundo semestre va a comenzar de manera completamente virtual. De modo que el segundo semestre se dicte de la misma manera en que se dicte el primer semestre, de modo completamente virtual. El día lunes se van a estar discutiendo en una de las comisiones del consejo superior una adecuación del calendario académico. Pero puedo adelantar que durante los meses de julio y agosto se van a estar dictando los talleres iniciales, los que son de ingreso de la primera parte de las carreras de la universidad. Y los primeros días de septiembre se va a estar iniciando el segundo semestre de manera virtual.

Pasos para la realización de la donación del Fondo Solidario 

1) Realizar una transferencia a:

  • Nº de cuenta: 4100183-25
  • C.B.U.: 0110041920004100183250
  • CUIT: 30678887192
  • Banco: Banco de la Nación Argentina
  • Sucursal: San Miguel (3260) – Pte. Perón 1402

2) Enviar a la casilla de correo: aportesolidario@campus.ungs.edu.ar el comprobante de transferencia para emitir el recibo correspondiente. Así podrá declarar su donación en el SIRADIG-FORM 572.

3) Podrán visualizar su donación con N° transferencia, fecha y monto de la misma en este link.

4) Consultas a: aportesolidario@campus.ungs.edu.ar

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