San Miguel

Desalojo del predio del Movimiento Evita: «Ese lugar tenía una función social y nos les importó»

  Por orden de un juez, ayer por la mañana, la Policía demolió el lugar. Diario PH entrevistó a la dirigente del Movimiento Evita de San Miguel Claudia Borras, quien relató que no estaban notificados.

La mayoría de los dirigentes políticos y militancia de la región conocían el predio del Movimiento Evita y UTEP, ubicado en Irigoin 1757, San Miguel. Allí funcionaba un polo productivo y se realizaba una tarea social que abarcaba ferias populares; FINES para terminar los estudios de primaria y secundaria; contención de personas con problemas de adicciones, ollas populares y se llevaban adelante distintas iniciativas para asistir a víctimas de violencia de género. Días atrás lo habían visitado el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, junto al intendente Jaime Méndez.

Por orden de un juez, ayer por la mañana, la Policía demolió el lugar. Distintas organizaciones sociales y políticas se solidarizaron con el Evita y reclamaron algún tipo de solución. Diario PH entrevistó a la dirigente Claudia Borras, quien relató que no estaban notificados. «Es fácil hablar de piqueteros, de usurpadores… pero ese lugar estaba abandonado y antes era un aguantadero. Nosotros lo pusimos en condiciones para un fin social y cuando se les antojó nos sacaron, sin previo aviso y no les importó nada».

-¿Qué fue lo que sucedió en el predio?

-Fue algo inesperado, estaban los compañeros trabajando, habían montado una guardia por las Fiestas y eran pocos. Vino la Policía con una supuesta orden judicial porque nunca la pudimos ver, entraron con itacas y estaba el supuesto dueño adentro. Había una situación de litigio pero en realidad eso fue cedido para que lo cuidáramos muchos años atrás.

-¿Hace cuánto tiempo que están ustedes ahí?

-Nosotros estamos hace diez, quince años. No es nuestro el terreno pero fue cedido. Los que somos pobres tenemos todo silvestremente. Siempre se utilizó para un fin social, para albergar más de 600 familias que cobran el Programa Potenciar; funcionaba el FINES, para que los compañeros estudien; una herrería; una huerta; una bloquera para armar los sociocomunitarios para los merenderos de los barrios. También funcionaba Casa Pueblo para contención de jóvenes con adicciones y dos ollas populares, una a cargo de Frente Igualdad y otra de Casa Pueblo.

-¿Ustedes piensan hacer algún tipo de reclamo?

-Sí, pero primero y principal perdimos muchísimas cosas porque las rompieron deliberamente. Entraron con las topadoras y tiraron todo. Y la Policía te amedranta, nos pareció una situación un poco… Te tienen que avisar por lo menos. Nadie avisó nada.

-Hay distintas instancias judiciales además… 

-Claro. Llegué yo y ya estaba metido el supuesto dueño con la Policía de San Miguel y alguien que mandó el juez. Muy agresivos. En todo momento se notaba que nos iban a atacar si dijéramos A o B. Eran muchos, siete, ocho patrulleros adentro y tres o cuatro afuera. Esto sucedió a la mañana bien temprano.

-Además esto sucedió un 30 de diciembre, ahora empieza la feria judicial.

-Obviamente está bien armado. Siempre el pobre o quien menos se puede defender está atado de pies y manos. Hace poco nos vino a visitar el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. Eso nos llama la atención, como que alguien agresivamente molestó. Ellos son los supuestos dueños, un juez decidió que sí. Estuve abocada a salvar las pocas herramientas de trabajo que teníamos, porque muchas las tiraban con bronca.

– ¿Pudieron comunicarse con alguna autoridad nacional o provincial?

-La verdad no, solamente hablamos con nuestras organizaciones y al parecer sí había una demanda de desalojo.

Fue un golpe muy duro para las personas que trabajábamos ahí, somos del Movimiento Evita, somos de la UTEP, pero somos los últimos de la fila. Pero se ve que molestamos mucho.

Sí hablamos con Secretaría de Gobierno de la Municipalidad y nos dijeron que no podían hacer nada porque estaba la decisión de un juez.

Con tiempo vamos a averiguar, pero el daño ya está hecho, tiraron abajo algo que era de la gente. Nosotros no íbamos a lucrar. Los que están ahora adentro son lo que van a lucrar porque hay una constructora metida, un grupo de arquitectos.

No estoy bien. Estuvimos con todos nuestros compañeros. Vi algo muy desprolijo. Vi algo muy agresivo y decidí no exponer a mis compañeros, que venían a protestar, a cortar la calle.

-¿Algo más que te parezca importante comunicar? 

-Que no le siga pasando más a los pobres lo que les pasa, que a las personas vulnerables las atropellen. Ese lugar tenía una función social, se atendía a personas en situación de calle, se atendían a personas con adicciones.

-Mañana a la noche (por hoy) estaba organizado un brindis. 

-Sí, con gente de la calle y lamentablemente no se puede hacer más nada. Nosotros vamos a seguir luchando. Esto no nos va impedir que sigamos buscando justicia y que esas cosas no le pasen más a nadie. Es fácil hablar de piqueteros, de usurpadores… pero ese lugar estaba abandonado y era un aguantadero y nosotros lo pusimos en condiciones para un fin social y cuando se les antojó nos sacaron, sin previo aviso y no les importó nada.

Una de las ferias que se organizaban en el predio.

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