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Décima marcha a Campo de Mayo

El 15 de abril de 1976, Iris Avellaneda y su hijo, Floreal Negrito Avellaneda, de 14 años, entraron encapuchados a Campo de Mayo. Después de torturarlos, a ella la liberaron pero el Negrito apareció descuartizado un mes más tarde en las costas uruguayas. Los secuestraron de su casa de Vicente López por ser militantes del Partido Comunista y defender sus ideas. El sábado pasado, junto con cientos de compañeros Iris entró victoriosa a Campo de Mayo por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. En algún momento del acto se le llenaron los ojos de lágrimas. Es la décima vez que militantes políticos, sociales y gremiales entran a Campo de Mayo, en donde todavía funciona una guarnición militar y que durante la última dictadura cívica militar funcionó uno de los mayores centros clandestinos del país. A través de un documento, la Comisión de la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo criticó a un sector del Poder Judicial, al que calificaron de “cómplice” porque demora el juicio a los responsables civiles y funcionarios judiciales que fueron parte del entramado del Terrorismo de Estado.

El documento destacó la cantidad de 1128 represores imputados, 300 procesados, 559 represores condenados y 15 juicios en desarrollo. Pero mencionó la necesidad de que la Cámara Federal de Casación Penal se expida en contra o a favor de las sentencias, para que queden firmes. También mencionó la paralización de las causas Papel Prensa, a cargo del juez federal Julián Ercolini, y de los secuestros de los trabajadores de la automotriz Ford, cuya fecha de juicio es incierta. También se recordó la denuncia del abogado Pablo Llonto contra el juez federal del Tribunal Oral Federal N°1 de San Martín, Diego Barroetaveña, por mal desempeño.

Todavía hay un sector cómplice del Poder Judicial que no avanza sobre los juicios a civiles, que compraron los fusiles del Terrorismo de Estado».

En el acto se destacó la importancia de los juicios de lesa humanidad que se llevaron adelante en todo el país desde la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. La voluntad y decisión Política de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner al hacer de los Derechos Humanos una política de Estado. Se tomaron las banderas y lucha del Movimiento de los Derechos Humanos, de las Madres, Abuelas, Hijos, y la de muchos Espacios y Comisiones regionales como nuestra Comisión por la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo, de Comisiones por la Memoria de Escobar, San Martín, Moreno, José C. Paz, Malvinas Argentinas, de los sindicatos docentes, de las universidades, de los centros culturales, de muchas agrupaciones políticas, que lograron sentar en el banquillo de los acusados a los genocidas y civiles en los distintos Tribunales Orales del País.

La Comisión de la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo le dio una mención al diputado Juan Carlos Junio de Nuevo Encuentro que el año pasado presentó un proyecto para que Campo de Mayo –que pertenece al Ministerio de Defensa- sea declarado sitio de memoria. “Este lugar tiene que ser un sitio de memoria para recordar el horror que se vivió aquí y que nunca más vuelva a pasar”, dijo Junio en el acto. Por cuestiones de agenda el proyecto no se trató en 2014, pero Junio afirmó que volverá a presentar el proyecto en los próximos quince días.

Antonio Fernández, impulsor y motor de todas las marchas de la Comisión de la Recuperación de Campo de Mayo
Antonio Fernández, impulsor y motor de todas las marchas de la Comisión de la Recuperación de Campo de Mayo

El abogado Pablo Llonto contó que hoy también participó de otro acto en la zona de Tigre. “Por primera vez entramos a la ex sede del astillero Astarsa. Días después del Golpe, camiones del Ejército entraron y secuestraron a compañeros. Hoy estaban sus familiares y fue muy emocionante”, dijo. Llonto es uno de los abogados querellantes en los juicios de Campo de Mayo.

La Comisión también entregó menciones a Iris Avellaneda, a María Ángela Lezcano Colayago, que busca a su nieto que nació en Campo de Mayo; la rectora de la Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS) Gabriela Diker y el ex rector de esa institución, Eduardo Rinesi; las hijas de la histórica docente de CTERA, la fallecida Stella Maldonado; José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre; y el grupo de danza de la UNGS, que está presente todos los años en la movilización.

También se destacó la intensa lucha y trayectoria de Antonio Fernández, del Serpaj, que en todos estos años fue el impulsor y motor de los actos de memoria en la región. Fernández fue una víctima directa más del Terrorismo de Estado, fue preso político durante siete años y pasó por distintas cárceles del país.

Además de los mencionados, estuvieron los concejales de San Miguel, Bruno Baschetti; los de Malvinas Argentinas, Mario Chamorro y Valeria Ciacera; el jefe de ANSES de Malvinas, Leo Nardini. Referentes de San Miguel como Javier Pérez, Santiago Fidanza, Carlos Puricelli -que fue el gran conductor del acto, como todos los años y que pertenece a la Comisión de la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo. De Capital Federal, llegó el precandidato a jefe de gobierno, Carlos Oviedo, de Aluvión Ciudadano, que siempre colabora con la causa. De Malvinas estuvo también Boris Morales de Octubre. De la UNGS, además de Rinesi y Diker, estuvo su secretario general, Gustavo Ruggiero, Lalo Lugo y Esdenka Sandoval.  También estuvieron de la agrupación 26 de Julio de San Martín, que continúan con el legado de Cacho Scarpatti; la Asamblea de Tortuguitas; el Movimiento Evita; Peronismo Militante, La Cámpora, Kolina; familiares de víctimas del sistema de salud de Malvinas. Había un espacio con pinturas de Arte Insurgente y estaba el Renzo Layco que entregó una pintura a la Comisión. También marchó un sector del Club Atlético San Miguel con sus banderas, apoyando la causa de los derechos humanos.

Himno Nacional1

El cierre del acto estuvo a cargo del artista Ignacio Copani, que entre las canciones que entonó estuvieron Solo le pido a Dios y La memoria. “Hay artistas que asumimos nuestra vocación más profunda que es ser soporte del pueblo”. Alrededor de las siete de la tarde, el acto terminó con la promesa de volver a entrar en 2016, porque es en este lugar donde las organizaciones sociales, políticas y gremiales tienen que marcar presencia, más allá de todas las actividades que también tienen que organizarse en los barrios. Es una deuda pendiente. Es un espacio que tiene que pertenecer a las organizaciones de derechos humanos. Tiene que ser declarado sitio de memoria para que Nunca Más vuelva a suceder.

Lectura de documento de la Comisión de la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo

Crédito Fotos: León Horacek

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