Malvinas Argentinas

Crónica del Caso de C.

C., de 15 años, salió de su casa de Grand Bourg el miércoles 12 de diciembre pasado a las 7 de la mañana rumbo a la escuela. Su papá a las 13.20 preocupado porque no regresaba a su casa caminó las 15 cuadras que lo distanciaban del colegio y ahí le dijeron que su hija no había asistido. Una amiga de C. se acercó y le contó que a las 9 de la mañana C. le había enviado tres mensajes de texto, donde decía que estaba encerrada en una pieza y pedía auxilio.

Con esta información el padre se dirigió a la comisaría de Grand Bourg, pero antes de entrar dio aviso al 911, esto posibilitó que en minutos se hiciera presente la DDI de San Miguel, encargada de la investigación.

Más tarde, una conocida de C. declaró que había visto a la chica el miércoles a las siete y media de la mañana en pleno centro de Grand Bourg con un hombre en bicicleta.

El jueves por la tarde y sin novedades de su hija ni de la investigación el padre se contactó con la Comisión de Derechos Humanos de Malvinas Argentinas. No sabía a quién recurrir y la desesperación era absoluta. Las hipótesis volaban la imaginación: una travesura y la vergüenza de volver a casa, alguien la llevó engañada y trata de mujeres eran pensamientos recurrentes. “Una chica que para ir al kiosco pide permiso, avisa cuando se queda más tarde en la casa de la amiga. Tampoco iba a bailar, era muy tranquila”, la definió una tía. 

Ante la falta de respuesta los familiares de C. decidieron organizar una marcha que tanto la Policía como desde el gobierno municipal intentaron desactivar. El argumento de la Policía era que la manifestación entorpecería la causa, pero no daban mayores explicaciones. La chica no aparecía y la familia decidió marchar el viernes por la tarde.

“Ve esta piba, apareció”, le dijo un policía señalando una carpeta con fotos de adolescentes al padre de C. cuando fue a buscar la copia de la denuncia a la comisaría, que de todas maneras no quisieron darle. “Esta otra chica apareció también y se había ido con el novio”, continuó el uniformado. “¿Y trata?”, preguntó uno de los integrantes de la Comisión de DDHH. “No, acá eso no pasa”, le respondieron. 

Cuando la movilización, promocionada por los medios locales y multiplicada en las redes sociales, llegó a la plazoleta de Grand Bourg, apareció un hombre que dijo que había visto la chica de la foto en las inmediaciones de la estación de Tierras Altas el día anterior junto con un grupo de chicos, todos fumando marihuana y hablando en un lenguaje vulgar.

El testigo fue trasladado a la comisaría para declarar, allí lo esperaba un alto funcionario policial que quería seguir de cerca el caso. “Por lo menos sabemos que no está secuestrada”, dijo el jefe policial minutos después de escuchar la declaración del hombre dando por cierto los dichos de aquel hombre. 
El día de la marcha el Municipio de Malvinas Argentinas se puso a total disposición de la familia y al día siguiente le entregó unos míseros 200 volantes y con el teléfono mal escrito.

Por la tarde del sábado la foto de C. recorría los patrulleros del distrito y la noticia empezaba a florecer en los medios nacionales.

El sábado por la noche C. apareció. La encontraron en la Ruta 8, a metros de la ex fábrica Eaton en Grand Bourg, con la misma ropa que vestía el miércoles que no regresó. Con los puños cerrados y en shock abrazó a su familia y a sus amigos en la vereda de la comisaría.

En la declaración policial C. manifestó que la violaron y que le pegaron reiteradas veces. También expresó que escuchó que alguien decía que había que “deshacerse” de ella y horas después contó que fue arrojada de un auto con una bolsa en la cabeza sobre la Ruta 8, en Grand Bourg.

Las cámaras de seguridad del Municipio fueron analizadas y en las imágenes nunca apareció C. según informó la policía local. Más tarde alguien le preguntó si durante los días que faltó de su hogar había estado en Tierras Altas y C. insistió: siempre había permanecido en la pieza. 

Los informes forenses indican que C. fue violada y que sufrió múltiples abusos, pero la policía local días después del hecho informaban que la chica “se había ido con uno de sus noviecitos, porque ve: la chica apareció”.

La investigación continúa y está a cargo de la fiscalía de Malvinas Argentinas.

El caso de B.*

El jueves 17 de enero por la tarde B., de 12 años, la subieron por la fuerza a una camioneta negra. Ocurrió en un barrio humilde de Bella Vista.

Al día siguiente y sin noticias de su paradero su familia y amigos organizaron una marcha, que la Policía intentó desactivar porque argumentaba que entorpecería la causa.

La señora que crió a B. confirmó a Malviticias que la chica logró escaparse de un galpón la tarde del día siguiente, sábado 19 de enero. La adolescente le contó que había mucho campo alrededor y que pudo subirse a un colectivo de la línea 365 y ahí pidió ayuda a los pasajeros.

B. no fue abusada sexualmente, según informó la mujer pero sí fue golpeada y mucho.
La causa está en investigación en la fiscalía de Malvinas Argentinas.
*Se resguardan las identidades de las adolescentes por ser menores de edad●•

RECOMENDACIONES:

Si su hijo no aparece, no pierda tiempo:
– Asesórese las 24 horas. No hace falta esperar ningún plazo para realizar la denuncia.
– Apenas sospecha que su hijo está perdido, comience a llamar a los amigos y compañeros de colegio para averiguar cuando lo vieron por última vez y que información le pueden brindar.
– Llame a todos los familiares contándoles la situación y viendo si ellos tienen alguna información.
Haga la denuncia en la comisaría más cercana:
– Si se negaran a tomársela con la excusa que hay que esperar 24 o 48 horas, diga que sabe que su hijo está en «situación de riesgo» e insista en que se la tomen.
– Solicite copia de la denuncia.
– Averigüe en la comisaría qué Juzgado de Menores le corresponde, incluyendo el nombre del juez y/o secretario y domicilio del juzgado.
– Vaya al Juzgado y, aunque la causa no haya llegado de la comisaría, solicite realizar la exposición del hecho denunciado, brindándole todos los detalles y aportando una foto del menor, lo más actualizada posible.
●Missing Children: 0800-333-5500
●Ministerio de Justicia Nación: 0800-122-2442.

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